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¿Por qué necesitas auditar tu tiempo antes de fijar nuevas metas?

El 2021 ya está aquí, y con él llega la esperanza de poder lograr todo aquello que no pudiste en el impredecible 2020. Pero antes de correr a trazarte metas nuevas, ¿has pensado en el tiempo que necesitas invertir para lograrlas? 



Luego de un relajado período de Navidad, estamos listas para comenzar de nuevo la carrera y “comernos el mundo”. Escribimos la lista, creamos mapas de sueños, compramos una nueva agenda, vemos videos motivadores en Youtube, elegimos un mantra para impulsarnos...


Sin embargo, la vida comienza a fluir y te das cuenta de que el tiempo no da para tanto. 24 horas no parecen suficientes para trabajar, hacer ejercicio, leer, estudiar, dormir 8 horas, mantener la vida social o de pareja, ver Netflix, postear en las redes sociales, comer saludable, y la larga lista de etcéteras que se surgen en nuestro arranque inicial de motivación. 


Un mes después, te sientes abrumada, mandas todo por la borda y hasta ahí llegan las “grandes metas”. Pues estoy aquí para decirte que no necesites más de 24 horas al día, lo que realmente necesitas es auditar tu tiempo para poder maximizarlo y organizarlo mejor. 


¿Por qué necesitas auditar tu tiempo?


El tiempo es un recurso tal como el dinero o los ingredientes que necesitas para hacer una receta. Es muy probable que antes de que inicie el año, tus días ya estén llenos de cosas por hacer, algunas importantes, y otras no tan relevantes. Al momento de trazar nuevas metas, dichas metas requieren acciones para poder completarse y dichas acciones requieren de otras acciones más pequeñas que a su vez requieren tiempo. 


Rara vez hacemos una planificación consciente para encajar esas nuevas acciones en nuestra rutina regular, por eso terminamos empujándolas a la fuerza de una forma que a la larga se vuelve insostenible. 


Ahora te lo ilustro con un ejemplo: Digamos que dices “el lunes comienzo a hacer ejercicio” (esta es la meta principal). Pero hacer ejercicio implica múltiples acciones como ponerte la ropa adecuada, trasladarte ida y vuelta al gimnasio si lo vas a hacer allí o hacer espacio en la casa, si lo vas a hacer en casa; sólo entonces inicias la rutina que tienes pensada y luego necesitas también bañarte y cambiarte, quizás también hacer una batida de proteínas para recuperarte o desayunar, etc. Como ves, la acción no es sólo “hacer ejercicio”, sino que hay otras 5 o 6 acciones derivadas de la acción principal, las cuales rara vez tomamos en cuenta en nuestra planificación. 


Así llega el lunes y te das cuenta de que no puedes hacer todo por la mañana porque llegarás tarde al trabajo. Tampoco puedes hacerlo al mediodía porque no cuentas con una ducha donde refrescarte. Sólo te queda tiempo después del trabajo, pero llegas a casa cansada, con hambre, necesitas hacer la cena o cocinar la comida del próximo día, o te llama tu mamá y quiere hablar por una hora. Pasa el lunes y no pudiste hacerlo… el próximo lunes será. 


Esto fue sólo un ejemplo con 1 meta, ¡imagínate cuando quieres lograr 10!


¿Qué hago entonces?


La verdad es que me tomó varios meses darme cuenta de esta situación y fue así como descubrí que necesitaba auditar mi tiempo para saber en qué podía ahorrar algunas horas y qué otras cosas eran inamovibles. Para que puedas hacerlo tú también, estas son mis recomendaciones:


1. Anota todas tus acciones 


Durante 2 o 3 meses debes anotar todo lo que haces cada semana. A mí me funcionó hacer una lista la aplicación de notas del celular. Dividí esta lista como Semana 1, 2...y luego en cada semana dividí cada día. Así iba anotando todo lo que hacía desde lavar la ropa hasta pasar por el supermercado a recoger algunas cosas. También puedes hacerlo en varias hojas de papel, la idea es hacerlo en un formato que puedas guardar para luego tener una visión de todo. 


La razón por la que recomiendo hacerlo por mas de un mes es porque no todas las semanas son iguales. No todas las semanas tienes que pagar las cuentas, no todas las semanas tienes el período, no todas las semanas tienes una fiesta, no todas las semanas necesitas limpiar la nevera… por poner algunos ejemplos. Entonces es importante medir varias semanas para que tengas una mejor visión de las cosas que sí deberás tomar en cuenta de manera recurrente y las que no, incluyendo tiempos de ocio o de actividades sociales.  


Para hacer este ejercicio, quiero compartir contigo esta plantilla: 


DESCARGA LA PLANTILLA DE ORGANIZACIÓN SEMANAL



2. Analiza y resume tu calendario 


Luego del período de observación, es hora de comenzar a analizar todo lo que hiciste. Revisa tus anotaciones y comienza a resumir y crear tu calendario para crear tu primera planificación semanal, por el momento sólo acomodarás lo que es recurrente en tu rutina normal, no lo que te gustaría hacer (si no estás haciendo ejercicio de manera recurrente, no lo pongas en esta parte, lo harás más adelante). 


Haz el primer borrador de tu calendario haciendo una planificación semanal de esas acciones que son recurrentes y necesarias según tu estilo de vida. Puedes utilizar las misma plantilla que te compartí anteriormente. Si te diste cuenta de que todos los lunes necesitas cocinar lo que te vas a comer para el trabajo, lo incluyes los lunes; los miércoles te arreglas el cabello, los sábados vas al supermercado, los domingos lavas la ropa, y así sucesivamente. 


La idea es observar aquí los bloques de tiempo con los que cuentas. Por ejemplo, en mi caso, cuento con un corto espacio en las mañanas antes del trabajo, luego tengo 1 hora de almuerzo por lo que si lo deseo puedo disponer de 15 a 30 minutos para hacer algo extra, y finalmente cuento con mayor tiempo una vez salgo del trabajo hasta irme a acostar. Y los fines de semana cuento con casi todo mi tiempo. 


Quizás tienes una rutina diferente, por ejemplo trabajas los sábados o estudias en las noches. Identifica la tuya y acomoda tus actividades según la cantidad de tiempo con la que cuentas en cada bloque. 


Tendrás este borrador de calendario en un lugar visible o en tu celular, y harás la prueba de apegarte a él por al menos un mes. No postergues nada para después, así comenzarás a ejercitar la constancia y la disciplina. 


Observa también los momentos en los que te sientes más activa, los momentos en los que te sientes más creativa. Si eres una persona de acción en las mañanas y más lenta en la noche o viceversa, esto te ayudará a conocerte y reorganizar tu tiempo de forma que se ajuste mejor a tus patrones de productividad. 


DESCARGA LA PLANTILLA DE ORGANIZACIÓN SEMANAL


3. Edita y reajusta tu agenda ideal


Ahora que ya has visto todo lo que TIENES que hacer semanalmente, y que has probado todo lo que PUEDES hacer, y has descubierto con qué TIEMPO cuentas realmente cada día, es hora de evaluar, reajustar y editar tu calendario. 


¿Vas al supermercado cada tres días para comprar cosas minúsculas como pan, azúcar, carne? Evalúa la posibilidad de ir sólo una vez y comprar más para que sea realmente suficiente quizás para dos semanas. ¿Te arreglas el cabello en un lugar y las uñas en otro? Evalúa la posibilidad de encontrar un lugar donde te sientas feliz con ambos servicios. 


En fin, la idea es que comiences a agrupar ciertas acciones para liberar aún más bloques de tiempo e ir insertando las nuevas acciones que se relacionan con tus nuevas metas para el 2021. 


Mantén presente la visión de que no necesariamente todas las semanas podrás hacer todo lo que quieres, y es posible que tengas que conformarte con ajustar ciertas cosas sólo una vez al mes, mientras continúas la práctica de liberar tiempo suficiente para todo. 


Por ejemplo si has decidido empezar un blog, o un canal de Youtube, quizás no tengas tiempo para hacer videos semanales, pero sí cada dos o tres semanas. Inicialmente, es posible que no llenes tus expectativas, pero descubrirás cómo logras más y mejor cuando las cosas fluyen de manera sostenible en lugar de convertirse en un sacrificio agotador. 


Al final lo importante es que progresivamente vayas construyendo una rutina y estilo de vida que puedas sostener y mejorar con el tiempo sin cansarte luego del primer mes.


¿Te animas a probarlo? Toma tiempo, pero te juro que vale la pena.


Déjame saber en los comentarios cuáles son tus metas para el 2021 y cómo planeas lograrlas.  



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